
No lo podía creer, habías vuelto.
Eras tú, eres tú. Tenía que tener las manos tan largas para alcanzarte, pero ahora estás aquí y en mi trabajo. Cuando estás a menos de tres metros ya no necesito la elasticidad de mis extremidades.
Y ...viene la cometa, quiero correr hacia ella, me pongo en puntas de pie y su hilo roza mis manos, la cometa…
Y ...viene la cometa, quiero correr hacia ella, me pongo en puntas de pie y su hilo roza mis manos, la cometa…
Todo este tiempo tratando de atrapar mariposas, pero ya me cansé, mas bien le he hecho caso a mi padre y he dejado en paz sus colores desde hace rato.
Estas bien, estamos bien. Estas igual, tu pelo ya no es tan largo, pero eso ya no importa, tus ojos son los mismos. Desde acá te veo y me ves. Ahora hay tiempo para lo pendiente. Hay tanto que hacer y decir.
Ahora es cuando, aquí estoy, aquí estamos.
Tu jornada termina, la mía sigue por un par de horas, me excuso unos minutos para encaminarte hacia la puerta, reímos como locos, las miradas atónitas e interrogantes de los pequeños nos siguen, pero no nos importa.
¿Cuándo vienes de nuevo? Hoy a las once, voy a tocar.
La guitarra en tu espalda y el calor de tu mano en la mía casi no me deja hablar, así que solo con los ojos puedo decirte que estaré ahí, que necesito escucharte cantar. Tu sonrisa responde que me espera.
Ahora mi mente está clara y despejada, la noche ha hecho su trabajo y algo me inunda, son colores, vibraciones, olores que alquímicamente me trocan en alegría absoluta ,ya no tengo alma, sólo soy una tonalidad.
Atrapé la cometa. La atrapé. Tiene sabor además de sus lindos colores y olor a tabaco tibio en medio de la lluvia.
Nado en el aire ,al revés de como lo hacen los pinguinos, y de pronto estoy en “pause”. No importa, el tiempo no existe- recuerdo- sólo es una creación humana...
El día se transforma y llega a mi como una bofetada . No puede ser , poco a poco la emoción de mis sentidos se diluye. ¡Urgente! quiero dormir, necesito dormir. No, no me voy a levantar, ¿qué por qué? Porque no quiero.
Estas bien, estamos bien. Estas igual, tu pelo ya no es tan largo, pero eso ya no importa, tus ojos son los mismos. Desde acá te veo y me ves. Ahora hay tiempo para lo pendiente. Hay tanto que hacer y decir.
Ahora es cuando, aquí estoy, aquí estamos.
Tu jornada termina, la mía sigue por un par de horas, me excuso unos minutos para encaminarte hacia la puerta, reímos como locos, las miradas atónitas e interrogantes de los pequeños nos siguen, pero no nos importa.
¿Cuándo vienes de nuevo? Hoy a las once, voy a tocar.
La guitarra en tu espalda y el calor de tu mano en la mía casi no me deja hablar, así que solo con los ojos puedo decirte que estaré ahí, que necesito escucharte cantar. Tu sonrisa responde que me espera.
Ahora mi mente está clara y despejada, la noche ha hecho su trabajo y algo me inunda, son colores, vibraciones, olores que alquímicamente me trocan en alegría absoluta ,ya no tengo alma, sólo soy una tonalidad.
Atrapé la cometa. La atrapé. Tiene sabor además de sus lindos colores y olor a tabaco tibio en medio de la lluvia.
Nado en el aire ,al revés de como lo hacen los pinguinos, y de pronto estoy en “pause”. No importa, el tiempo no existe- recuerdo- sólo es una creación humana...
El día se transforma y llega a mi como una bofetada . No puede ser , poco a poco la emoción de mis sentidos se diluye. ¡Urgente! quiero dormir, necesito dormir. No, no me voy a levantar, ¿qué por qué? Porque no quiero.
Si, ya se que es tarde. No, no es como Vainilla sky o talvez si, no la recuerdo tan bien.
Váyanse no más, si llévense el auto. ¿El trabajo?… inventen algo, hoy me permito fallar.
Sí, después hablamos. Tengo que dormir, quiero dormir, debo volver,me esperan...Me espera.
Debo subir a mi dulce cometa, tengo una cita a las once…
1 comentario:
lástima que sea sólo un sueño
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