martes, 25 de mayo de 2010

El sol tibio besará tu nariz


Estoy demasiado triste, aunque por mi cara no necesito decirte nada. Tengo la sensación de que por más que a veces uno luche por las cosas que quiere, la vida es implacable y no tiene piedad de nadie.
El día que lo fuimos a buscar, estaba entre sus hermanos jugando en un lugar sucio y frío. Fue el primero que se me acercó y yo supe enseguida que sería mi perro. Lo llevamos a casa y con el balanceo del viaje vomitó encima de mi uniforme, pero bastaba con ver su mirada tan especial para que no importara nada. Una vez en casa lo bañé y lo seque con el secador y como no hubo caso que durmiera en su cajita en la cocina lo llevé al lado de mi cama y terminó durmiendo en mi pecho. Era de color amarillo sol, así que le pusimos Inti e increíblemente con su carácter pacífico iluminó nuestras vidas siendo testigo de penas y alegrías, durante todos estos años. Nos regaló actitudes divertidas, pero por sobre todo su cariño y su compañía.
Se enfermó e hicimos lo posible por salvarlo. Era joven todavía pero su cuerpo no resistió y la medicina no pudo más.
Si, aunque te parezca ridículo estoy muy triste por un perro, por el MIO y porque quise arrebatárselo al destino, pero no pude. No te pido que me entiendas, ya se que para muchos era sólo un animal. No digas nada por favor, sólo abrázame...

A la memoria de Inti, quien seguramente desde la segunda dimensión saltó amorosamente a la cuarta…
Febrero 2008.

Rocío, desde el puente a la TV


El otro día por la mañana, escuché en la televisión la voz de un periodista que hablaba acerca de una niña llamada Rocío y de su madre, La China y de la vida que éstas, al no tener hogar, llevaban bajo un puente del río Mapocho. Así que me dispuse frente a la tele y vi el rostro de un sobrio Iván Valenzuela, quien comentaba la nota anterior acerca de "esta mujer y su hija”, las que ahora ya no se encuentran bajo el puente, Pues tuvieron que abandonarlo para evitar que el servicio de menores le arrebatara la niña a su madre, así que viven en una pensión en la que pagan $6.000 diarios.
-Es una barbaridad lo que pagan-, comentaba Iván a su no menos sobria colega de labores Carola no sequé, con la misma propiedad con la que comentan el atochamiento vehicular en Estoril con Las Condes.
Me preció increíble que la tele abordara tan cruda realidad entre tanto viejo pascuero y locura por comprar el mejor regalo y además de forma espontánea, pero rápidamente recordé el reportaje publicado la semana pasada y concluí que seguramente lo leyeron aquí en el The Clinic, encontrando " una verdadera historia para sensibilizar en época de navidad".
De otra forma no podía ser- pensé - desde Estoril con Las Condes no se pueden ver las verdades que existen debajo de un puente.

(Texto publicado en el periódico The Clinic en la sección Cartas al Director en Enero de 2008 a propósito del reportaje”Rocío bajo el puente”)

Curriculum vital




Nunca seré lo que tú sueñas
Nunca seré a quien deseas
Nunca estaré en tu pensamiento
Nunca estaré en tu tiempo
Nunca recibiré tus mensajes
No soy la de la tele
No soy la de la película
No soy la extranjera
No soy a la que esperas.

Soy sólo mis manos
Soy sólo lo que hay
Soy sólo yo y mi alma
Soy sólo yo y mi cuerpo viejo
Soy sólo yo y mis inventos
Soy sólo yo y mis sentimientos
Soy sólo yo y mi tiempo
Soy sólo yo sin cámaras, pero real
Soy sólo yo y mis salidas de madre
Soy sólo yo y mis ganas de reír como loca
Soy sólo yo y mi corazón algo cansado.

Si existe alguien que aún así,
Me sueñe
Me desee
Me espere
Me escriba
Me piense
Me de algo de su tiempo
Me sienta
Se ria y nos riamos
En resumen, que ame la realidad

Este es mi currículum
epero su llamado.

La cometa



No lo podía creer, habías vuelto.
Eras tú, eres tú. Tenía que tener las manos tan largas para alcanzarte, pero ahora estás aquí y en mi trabajo. Cuando estás a menos de tres metros ya no necesito la elasticidad de mis extremidades.
Y ...viene la cometa, quiero correr hacia ella, me pongo en puntas de pie y su hilo roza mis manos, la cometa…
Todo este tiempo tratando de atrapar mariposas, pero ya me cansé, mas bien le he hecho caso a mi padre y he dejado en paz sus colores desde hace rato.
Estas bien, estamos bien. Estas igual, tu pelo ya no es tan largo, pero eso ya no importa, tus ojos son los mismos. Desde acá te veo y me ves. Ahora hay tiempo para lo pendiente. Hay tanto que hacer y decir.
Ahora es cuando, aquí estoy, aquí estamos.
Tu jornada termina, la mía sigue por un par de horas, me excuso unos minutos para encaminarte hacia la puerta, reímos como locos, las miradas atónitas e interrogantes de los pequeños nos siguen, pero no nos importa.
¿Cuándo vienes de nuevo? Hoy a las once, voy a tocar.
La guitarra en tu espalda y el calor de tu mano en la mía casi no me deja hablar, así que solo con los ojos puedo decirte que estaré ahí, que necesito escucharte cantar. Tu sonrisa responde que me espera.
Ahora mi mente está clara y despejada, la noche ha hecho su trabajo y algo me inunda, son colores, vibraciones, olores que alquímicamente me trocan en alegría absoluta ,ya no tengo alma, sólo soy una tonalidad.
Atrapé la cometa. La atrapé. Tiene sabor además de sus lindos colores y olor a tabaco tibio en medio de la lluvia.
Nado en el aire ,al revés de como lo hacen los pinguinos, y de pronto estoy en “pause”. No importa, el tiempo no existe- recuerdo- sólo es una creación humana...
El día se transforma y llega a mi como una bofetada . No puede ser , poco a poco la emoción de mis sentidos se diluye. ¡Urgente! quiero dormir, necesito dormir. No, no me voy a levantar, ¿qué por qué? Porque no quiero.
Si, ya se que es tarde. No, no es como Vainilla sky o talvez si, no la recuerdo tan bien.
Váyanse no más, si llévense el auto. ¿El trabajo?… inventen algo, hoy me permito fallar.
Sí, después hablamos. Tengo que dormir, quiero dormir, debo volver,me esperan...Me espera.
Debo subir a mi dulce cometa, tengo una cita a las once…