
Estoy demasiado triste, aunque por mi cara no necesito decirte nada. Tengo la sensación de que por más que a veces uno luche por las cosas que quiere, la vida es implacable y no tiene piedad de nadie.
El día que lo fuimos a buscar, estaba entre sus hermanos jugando en un lugar sucio y frío. Fue el primero que se me acercó y yo supe enseguida que sería mi perro. Lo llevamos a casa y con el balanceo del viaje vomitó encima de mi uniforme, pero bastaba con ver su mirada tan especial para que no importara nada. Una vez en casa lo bañé y lo seque con el secador y como no hubo caso que durmiera en su cajita en la cocina lo llevé al lado de mi cama y terminó durmiendo en mi pecho. Era de color amarillo sol, así que le pusimos Inti e increíblemente con su carácter pacífico iluminó nuestras vidas siendo testigo de penas y alegrías, durante todos estos años. Nos regaló actitudes divertidas, pero por sobre todo su cariño y su compañía.
Se enfermó e hicimos lo posible por salvarlo. Era joven todavía pero su cuerpo no resistió y la medicina no pudo más.
Si, aunque te parezca ridículo estoy muy triste por un perro, por el MIO y porque quise arrebatárselo al destino, pero no pude. No te pido que me entiendas, ya se que para muchos era sólo un animal. No digas nada por favor, sólo abrázame...
A la memoria de Inti, quien seguramente desde la segunda dimensión saltó amorosamente a la cuarta…
Febrero 2008.
El día que lo fuimos a buscar, estaba entre sus hermanos jugando en un lugar sucio y frío. Fue el primero que se me acercó y yo supe enseguida que sería mi perro. Lo llevamos a casa y con el balanceo del viaje vomitó encima de mi uniforme, pero bastaba con ver su mirada tan especial para que no importara nada. Una vez en casa lo bañé y lo seque con el secador y como no hubo caso que durmiera en su cajita en la cocina lo llevé al lado de mi cama y terminó durmiendo en mi pecho. Era de color amarillo sol, así que le pusimos Inti e increíblemente con su carácter pacífico iluminó nuestras vidas siendo testigo de penas y alegrías, durante todos estos años. Nos regaló actitudes divertidas, pero por sobre todo su cariño y su compañía.
Se enfermó e hicimos lo posible por salvarlo. Era joven todavía pero su cuerpo no resistió y la medicina no pudo más.
Si, aunque te parezca ridículo estoy muy triste por un perro, por el MIO y porque quise arrebatárselo al destino, pero no pude. No te pido que me entiendas, ya se que para muchos era sólo un animal. No digas nada por favor, sólo abrázame...
A la memoria de Inti, quien seguramente desde la segunda dimensión saltó amorosamente a la cuarta…
Febrero 2008.
